«Del vamos a salvarles al vamos a salvarnos de ellos»
Es impresionante lo perversas que pueden llegar a ser las narrativas. Y retorcidas. Y convenientes. Y, sobre todo, útiles y efectivas. Para demostrarlo, me serviré de dos ejemplos: El primero sería el de las mujeres migrantes que tienen descendencia. Si se quedan en sus países son madres coraje , admirables modelos de abnegación, referentes absolutos de cuidados que luchan por la supervivencia de sus vástagos a diario. Que, según los discursos visuales machacones y simplistas, eso implique que t
Dictar el primer veredicto →






