«El pueblo de los padres de Jesús de Miguel se vuelca en su último adiós: “Aquí todos le conocíamos”»
Los accesos y las calles tienen mucho más tráfico de lo habitual para un pueblo de apenas 3.500 habitantes. La ocasión, desgraciadamente, lo amerita. Ha pasado lo que no suele pasar, lo que nunca debería volver a pasar; una persona ha muerto tras jugar un partido de fútbol. "A las tres entierran al muchacho este", comentaba un parroquiano esta mañana en un bar de la avenida principal de Navahermosa. "Se fue con demasiada prisa, como decimos en mi país", responde otro de los presentes.
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